📝 Resumen ejecutivo
El gobierno filipino revisó a la baja las proyecciones económicas, pronosticando un crecimiento del PIB por debajo del 6% hasta 2028 y que el peso se mantenga por encima de 60 por dólar hasta la década de 2030. Las exportaciones lentas, la inflación elevada y la incertidumbre política más allá del mandato del presidente Marcos pesan sobre las perspectivas. La debilidad prolongada del peso eleva los costos de importación y restringe la flexibilidad de la política monetaria.