📝 Resumen ejecutivo
Las persistentes olas de calor en Europa occidental en julio aumentan los riesgos de sequía, la reducción de la producción agrícola y la tensión en la infraestructura energética. Los cultivos de trigo y maíz de la UE enfrentan estrés, mientras que la mayor demanda de refrigeración y las posibles escasez de energía elevan los precios del gas natural y la electricidad. El euro se debilita por las preocupaciones de crecimiento, y los índices bursátiles europeos como el DAX y el Euro Stoxx 50 podrían enfrentar presión por las interrupciones de la cadena de suministro.