📝 Resumen ejecutivo
The ongoing debate comes despite a broad downturn in Ordinals transaction activity over the last two years.
Los 'toros' de Bitcoin, Michael Saylor y Adam Back, rechazan la propuesta BIP-110 Ordinals, provocando un debate en la comunidad en medio de una disminución de dos años en la actividad de inscripción, lo que podría retrasar la adopción de NFT y contratos inteligentes por parte de Bitcoin.
Bitcoin enfrenta fricciones comunitarias a medida que figuras prominentes, Saylor y Back, rechazan públicamente la propuesta BIP-110, lo que podría estancar el desarrollo relacionado con Ordinals. Mientras tanto, la actividad de Ordinals ha estado disminuyendo durante dos años, lo que reduce la urgencia de tales actualizaciones. Ambos factores crean incertidumbre a corto plazo para la narrativa de BTC como plataforma de contratos inteligentes.
El debate crea incertidumbre sobre la hoja de ruta de Bitcoin para admitir NFT y contratos inteligentes, lo que podría disminuir el interés especulativo. Sin embargo, la narrativa de Bitcoin como reserva de valor se mantiene intacta, lo que limita el impacto directo en el precio.
Podría ralentizar la adopción institucional si la comunidad parece dividida, pero el caso de uso principal de Bitcoin como oro digital no se ve afectado. La disminución de la actividad de Ordinals también sugiere que el mercado está menos interesado en las inscripciones ahora.
Saylor y Back sostienen que BIP-110 introduce una complejidad innecesaria y corre el riesgo de socavar la seguridad y la simplicidad de Bitcoin, que son clave para su valor.
The ongoing debate comes despite a broad downturn in Ordinals transaction activity over the last two years.
BIP-110 es una propuesta para estandarizar las inscripciones de Ordinals en Bitcoin. Saylor y Back argumentan que agrega una complejidad innecesaria y se desvía del propósito principal de Bitcoin como reserva de valor.
La actividad de Ordinals ha experimentado un descenso generalizado, con volúmenes de transacciones que han disminuido significativamente en los últimos dos años, lo que reduce la demanda inmediata de actualizaciones del protocolo.