📝 Resumen ejecutivo
Los precios al consumidor del Reino Unido aumentaron menos de lo esperado en junio, con la tasa de inflación anual cayendo bruscamente a medida que el combustible y el diésel más baratos aliviaron las presiones de costos. La cifra más suave impulsó a los operadores a reducir las apuestas sobre subidas de tipos de interés del Banco de Inglaterra, enviando la libra esterlina a la baja y los rendimientos de los bonos del Reino Unido a la baja. Los mercados ahora ven un camino de ajuste más lento, lo que respalda a las acciones del FTSE 100.