📝 Resumen ejecutivo
Una implacable ola de calor junto con las continuas interrupciones de la guerra de Ucrania han devastado el cultivo de granos de Europa, marcando la peor cosecha en décadas. Los rendimientos de trigo, maíz y cebada se desplomaron a medida que las temperaturas abrasadoras y el caos en las cadenas de suministro provocado por el conflicto restringieron la oferta global. El doble impacto amenaza con trastornar los mercados agrícolas europeos y podría repercutir en la inflación alimentaria en todo el mundo.