📝 Resumen ejecutivo
La depreciación del yen japonés se ha extendido más allá del dólar, con el indicador ponderado comercial deslizándose, lo que genera preocupación por la inflación importada. Un yen más débil amplifica los costos de importación para Japón, amenazando con alimentar las presiones de precios y potencialmente obligando al Banco de Japón a reconsiderar su política monetaria ultra laxa. Los mercados están valorando una caída más amplia del yen a medida que la divergencia económica de Japón se amplía.