📝 Resumen ejecutivo
El PMI compuesto de la eurozona saltó inesperadamente a un máximo de cinco meses en julio, desafiando las previsiones de los economistas de una desaceleración. El aumento fue impulsado por un robusto sector de servicios, que compensó la continua debilidad de la manufactura. Los datos subrayan la resistencia de la región a pesar del agresivo endurecimiento monetario del BCE, reduciendo los riesgos inmediatos de recesión y alterando las expectativas de recorte de tipos.