📝 Resumen ejecutivo
La inflación de los precios al consumidor turcos se desaceleró al 42,3% interanual en julio, por debajo del 45,2% en junio y por debajo de las previsiones del mercado. El progreso de la desinflación se produce a medida que los precios mundiales de la energía aumentan, con el crudo Brent subiendo un 12% durante el mes, lo que aumenta la factura de importación de Turquía y alimenta nuevos riesgos de costos. El banco central ha mantenido su tasa clave en el 50% desde marzo, pero las renovadas presiones energéticas desafían la orientación del gobernador Fatih Karahan de un giro de flexibilización en el cuarto trimestre. Los mercados ahora ven cualquier recorte de tasas retrasado hasta principios de 2027, lo que mantiene la volatilidad de la lira y la presión sobre los mercados de valores.