📝 Resumen ejecutivo
Singapur está ampliando los incentivos por nacimiento después de que su tasa de fertilidad volviera a quedar por debajo de los objetivos gubernamentales, prolongando un declive demográfico de varios años. La tasa de fertilidad total de la ciudad-estado sigue entre las más bajas del mundo, lo que amenaza la oferta futura de mano de obra, aumenta la dependencia de la vejez y eleva la presión fiscal sobre la atención de la salud y las pensiones. Los inversores están revalorando los supuestos de crecimiento a largo plazo para los activos centrados en Singapur, ya que los repetidos esfuerzos políticos no logran revertir la tendencia.