¿Por qué es probable que suban los precios del TTF holandés?
El mínimo de 18 años en el almacenamiento de gas significa que Europa entra en el invierno con un colchón de suministro peligrosamente delgado. Cualquier ola de frío o interrupción del suministro obligaría a las empresas de servicios públicos a comprar masivamente en el mercado spot, lo que elevaría los precios. El bajo nivel de inventario en sí mismo indica que el mercado está desabastecido, lo que ejerce una presión alcista inmediata sobre los futuros.
¿Qué podría revertir la perspectiva alcista para el TTF?
Un invierno más cálido de lo normal, un aumento de las entregas de GNL o una desaceleración de la demanda por parte de los usuarios industriales podrían aliviar el equilibrio entre la oferta y la demanda, lo que podría limitar o revertir las ganancias de los precios. Además, si el reabastecimiento del almacenamiento se acelera inesperadamente, la tensión podría disminuir, lo que reduciría la prima de riesgo.
¿Cómo se compara esto con la crisis energética de 2022?
Si bien los niveles de almacenamiento actuales son bajos, la situación es menos grave que en 2022, cuando se cortaron los flujos de gas ruso. Sin embargo, el bajo amortiguador aumenta la vulnerabilidad a cualquier choque de suministro, lo que podría desencadenar una repetición de los picos de precios observados durante la crisis si las condiciones empeoran.