📝 Resumen ejecutivo
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa clave en 4.5% en una decisión dividida de 6-3, resistiendo los llamamientos a un recorte ya que el aumento de los costos de la energía y los alimentos debido al conflicto en expansión impulsan los riesgos de inflación. Tres miembros disidentes votaron a favor de facilitar la política monetaria, lo que indica una creciente presión dovish, mientras que el Gobernador Bailey advirtió que la guerra añade una 'incertidumbre material' a las perspectivas. Los mercados redujeron las apuestas por recortes de tasas, y el primer alivio total ahora se sitúa en diciembre. La libra esterlina se deslizó y los bonos del gobierno subieron a medida que los operadores se centraron en el disenso dovish y revisaron a la baja las previsiones de crecimiento.