📝 Resumen ejecutivo
El Banco de Inglaterra mantuvo su tasa clave en el 4.5% ya que la declaración posterior a la decisión del Gobernador Andrew Bailey careció de orientación explícita sobre el futuro, difuminando el cronograma para futuros alivios. La pausa, ampliamente anticipada por los mercados, se acompañó de un comité dividido y un tono cauteloso que reforzó la incertidumbre sobre cuándo el banco central comenzará a recortar los costos de endeudamiento. La libra esterlina cayó y los rendimientos de los bonos del gobierno bajaron ligeramente, mientras que el FTSE 100 encontró un apoyo moderado, reflejando reacciones mixtas de los inversores.