📝 Resumen ejecutivo
El gobernador del banco central filipino afirmó que el tipo de cambio del peso, de 63,5 por dólar, "podría ser aceptable", lo que indica tolerancia oficial hacia una moneda más débil. Esta declaración reduce la probabilidad de una intervención agresiva, abriendo la puerta a una mayor depreciación del peso a medida que los mercados ponen a prueba la determinación del banco central. Los operadores ahora están atentos a un posible movimiento hacia los 64,0 si la fortaleza del dólar persiste y los fundamentos económicos de Filipinas no mejoran.