📝 Resumen ejecutivo
El PIB de México se contrajo menos de lo que esperaban los economistas en el primer trimestre, mientras que la inflación continuó desacelerándose, fortaleciendo el argumento para que el Banco de México recorte las tasas de interés. La desaceleración moderada reduce los temores inmediatos de recesión, pero confirma una actividad lenta. Los operadores ahora fijan un precio con una mayor probabilidad de flexibilización, lo que pesa sobre el peso pero apoya a las acciones mexicanas.