📝 Resumen ejecutivo
Los compradores europeos evitan cada vez más los acuerdos de GNL de EE. UU. a largo plazo, favoreciendo las compras al contado y a corto plazo. Esto frustra a los desarrolladores de la Costa del Golfo de EE. UU., que dependen de acuerdos de compra de 15 a 20 años para asegurar la financiación de los proyectos. La tendencia corre el riesgo de retrasar las decisiones finales de inversión para nuevas terminales, ralentizando la expansión justo cuando Europa busca gas no ruso. El estancamiento refleja una desconexión entre las necesidades de seguridad energética de Europa y los objetivos de política climática.