📝 Resumen ejecutivo
Guyana, que se ha convertido rápidamente en un importante productor de petróleo tras los descubrimientos de ExxonMobil, ahora se enfrenta a la clásica trampa de la maldición de los recursos. El rápido crecimiento de la producción y los ingresos fiscales inesperados corren el riesgo de alimentar la enfermedad holandesa, el patrocinio político y una acumulación de deuda que podría desestabilizar la economía una vez que los precios del petróleo bajen o la producción se estanque. El artículo advierte que sin salvaguardias institucionales sólidas, Guyana podría dilapidar su riqueza petrolera y enfrentar un período prolongado de dificultades económicas.