📝 Resumen ejecutivo
El gasto de Tesla en inteligencia artificial se queda atrás de las grandes empresas tecnológicas, lo que genera preocupación de que sus iniciativas de conducción autónoma y robótica puedan quedarse rezagadas. La brecha en el gasto contrasta con las empresas de Big Tech que están invirtiendo miles de millones en infraestructura de IA, lo que podría ampliar el foso competitivo. Los inversores se preguntan si Tesla puede mantener el ritmo sin un aumento significativo en el gasto de capital.