📝 Resumen ejecutivo
La inflación turca se aceleró por segundo mes consecutivo, impulsada por los aumentos en los precios de la energía y los alimentos relacionados con la guerra. Las presiones de precios sostenidas erosionan los ingresos reales y socavan la confianza del consumidor, amenazando el crecimiento económico. La lira turca enfrenta un riesgo renovado de depreciación a medida que se amplían los diferenciales de inflación, lo que podría obligar al banco central a adoptar una postura política más estricta a pesar de las limitaciones políticas.