📝 Resumen ejecutivo
Una ola de calor persistente en Europa está obligando a los agricultores a adoptar medidas de emergencia para enfriar al ganado y mantener los cultivos húmedos, lo que amenaza la producción agrícola. Con las temperaturas disparadas, el riesgo de reducción de los rendimientos de los cultivos y el estrés por calor en los animales podría hacer subir los precios de los alimentos y tensar las cadenas de suministro. La respuesta del sector agrícola puede amortiguar algunos impactos, pero el calor prolongado podría aumentar los costos e interrumpir los mercados.