📝 Resumen ejecutivo
El dólar neozelandés se vio bajo presión debido a los débiles datos de crecimiento interno y la postura acomodaticia del Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, lo que llevó a la moneda a mínimos de varios meses. La débil confianza empresarial y la desaceleración de la actividad inmobiliaria se suman a los vientos en contra, y los mercados están descontando un mayor alivio del RBNZ. El bajo rendimiento del kiwi destaca la divergencia con el dólar estadounidense, donde la Reserva Federal mantiene las tasas sin cambios.