📝 Resumen ejecutivo
La disminución de los niveles de agua en el río Rin obligó a las barcazas de petróleo a reducir la carga de combustible, estrangulando una ruta de transporte clave para el diésel, la gasolina y el combustible para calefacción hacia Alemania y Suiza. La contracción de la capacidad tensa las cadenas de suministro regionales de combustible, aumentando los costos de distribución y la amenaza de precios de la energía más altos para la industria europea. Los niveles persistentemente bajos conllevan el riesgo de más interrupciones en la logística energética interior.