📝 Resumen ejecutivo
El oro se mantuvo cerca de un máximo de tres meses mientras regresaba el comercio de devaluación, lo que señaló una renovada demanda de los inversores por activos duros como una cobertura contra la devaluación de las monedas fiducarias. El movimiento refleja expectativas de que la política monetaria y la expansión fiscal podrían erosionar el poder adquisitivo de las monedas de papel, impulsando el capital hacia el oro y otros activos de valor. Los operadores ven el oro como un refugio seguro en medio de la desconfianza hacia el dólar, con la narrativa de devaluación apoyando un mayor alza en los metales preciosos.