📝 Resumen ejecutivo
Los pagos de Rusia a las refinerías nacionales de petróleo están drenando miles de millones de los presupuestos estatales, reduciendo los ingresos y generando preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal. El programa de subsidios, diseñado para limitar los precios internos de los combustibles, obliga al gobierno a compensar a las refinerías por vender por debajo de las tasas internacionales. La tensión fiscal amenaza con debilitar el rublo, elevar los rendimientos de los bonos y disminuir el apetito de los inversores por los activos rusos.