📝 Resumen ejecutivo
Grayscale’s head of research said that Bitcoin may have bottomed, arguing that macro factors, such as interest rate decisions as increasingly driving the price action of this maturing asset class.
Bitcoin podría haber tocado fondo antes que su mínimo cíclico histórico, ya que los factores macroeconómicos, como las decisiones sobre las tasas de interés, impulsan cada vez más la acción del precio de la criptomoneda, lo que indica una clase de activos en maduración, según el jefe de investigación de Grayscale.
El jefe de investigación de Grayscale, Zach Pandl, afirmó que Bitcoin podría haber tocado fondo, con factores macroeconómicos como las decisiones sobre las tasas de interés impulsando cada vez más la acción del precio de esta clase de activos en maduración. Esto sugiere que el mínimo cíclico histórico podría no materializarse esta vez, ya que las condiciones macroeconómicas ahora dominan la trayectoria de Bitcoin.
El jefe de investigación de Grayscale señala la creciente influencia de los factores macroeconómicos, lo que implica que el precio de Bitcoin podría haber encontrado ya un suelo a medida que se desacopla de su ciclo tradicional de cuatro años.
Las tasas más altas suelen disminuir el apetito por el riesgo, arrastrando a la baja a Bitcoin; las tasas en descenso o estables pueden respaldar a los activos de riesgo. Grayscale argumenta que Bitcoin ahora se comporta más como un activo macroeconómico.
Históricamente, Bitcoin ha alcanzado un mínimo cíclico aproximadamente cada cuatro años después de sus eventos de reducción a la mitad. La desviación actual sugiere que el mercado está evolucionando.
Grayscale’s head of research said that Bitcoin may have bottomed, arguing that macro factors, such as interest rate decisions as increasingly driving the price action of this maturing asset class.
Dijo que Bitcoin podría haber tocado fondo antes de su mínimo cíclico tradicional, con factores macroeconómicos que impulsan cada vez más la acción del precio a medida que la clase de activos madura.
La criptomoneda está madurando como clase de activos, lo que la hace más sensible a las decisiones sobre las tasas de interés y las tendencias económicas más amplias, y menos impulsada por su ciclo histórico de cuatro años.
Sugiere que el precio de Bitcoin ahora puede reaccionar más a la política de la Fed y a los datos de inflación que a sus propios ciclos de reducción a la mitad, cambiando su comportamiento al de un activo macroeconómico.