📝 Resumen ejecutivo
La vivienda australiana perdió $128 mil millones solo en Sydney y Melbourne, a medida que la desaceleración del mercado inmobiliario se profundizó, impulsada por el aumento de las tasas hipotecarias y el endurecimiento de los préstamos. La pérdida de riqueza amenaza la confianza del consumidor y la actividad económica en general, aumentando la presión sobre el Banco de la Reserva de Australia para que considere recortes de tasas. Las acciones de bancos y bienes raíces lideraron las pérdidas en el ASX 200, mientras que el dólar australiano se debilitó por los temores al crecimiento.