📝 Resumen ejecutivo
El subempleo en Filipinas aumentó a casi un máximo de tres años a medida que un shock en el suministro de petróleo amplificó los costos de energía para los sectores del transporte y la manufactura. El shock erosionó los ingresos reales y obligó a las empresas a reducir las horas de trabajo de los empleados, alimentando los temores de una desaceleración económica más amplia. El peso filipino se debilitó frente al dólar a medida que los datos reforzaron las expectativas de que el banco central pausará su ciclo de ajuste.