📝 Resumen ejecutivo
La inflación rusa se aceleró en julio a medida que los precios de la gasolina aumentaron, ejerciendo presión sobre el Banco de Rusia para que endurezca la política monetaria. El aumento de los costos de combustible amenaza con erosionar el poder adquisitivo de los hogares y complicar los esfuerzos del banco central para llevar la inflación de vuelta al objetivo. Los analistas anticipan posibles aumentos de las tasas de interés que podrían respaldar temporalmente al rublo, pero la persistencia de las presiones de precios podría socavar la moneda.