📝 Resumen ejecutivo
Nuevos ataques militares entre EE. UU. e Irán desencadenaron un aumento en los precios del petróleo por temores de interrupción del suministro, con el crudo WTI saltando más de un 3%. El aumento de los costos de la energía alimentó las expectativas de inflación, lo que llevó a los mercados a prever una postura más restrictiva de la Reserva Federal. El aumento de los rendimientos reales y un dólar más fuerte luego presionaron a la baja los metales preciosos que no generan rendimiento, enviando el oro y la plata a la baja a pesar del aumento del riesgo geopolítico.