📝 Resumen ejecutivo
El Banco Central Europeo dejó su tasa de depósito en 4.25% el jueves, optando por no recortarla mientras la presidenta Christine Lagarde señalaba una incertidumbre elevada por el conflicto en Irán. El banco señaló que la presión al alza sobre los costos del petróleo y el transporte marítimo podría reavivar la inflación, contrarrestando el débil crecimiento de la eurozona. Los mercados redujeron las apuestas por un recorte de tasas, con la probabilidad de una reducción en septiembre cayendo al 30% desde el 50% anterior a la decisión.