📝 Resumen ejecutivo
El artículo argumenta que la enorme inversión en inteligencia artificial está generando presiones inflacionarias, que actúan como un impuesto a ese gasto al elevar los costos y potencialmente desencadenar una política monetaria más restrictiva. Esta dinámica corre el riesgo de socavar el repunte bursátil impulsado por la IA, ya que las tasas de interés más altas comprimen las valoraciones. Los mercados de bonos enfrentan dificultades a medida que los rendimientos aumentan debido a las expectativas de inflación.