📝 Resumen ejecutivo
La rápida expansión petrolera de Guyana, con una producción que se dirige hacia 1.2 millones de barriles por día, está canalizando miles de millones hacia las arcas estatales, pero las instituciones débiles del país, el patrocinio político y la ausencia de reglas fiscales señalan una clásica maldición de los recursos. El artículo advierte que sin reformas de gobernanza urgentes, la bonanza podría acelerar la corrupción, incitar a disturbios sociales y atar la economía a los volátiles precios del crudo, reflejando los fracasos de los petroestados en África.