📝 Resumen ejecutivo
Los precios del cobre continuaron su descenso a medida que el estancamiento entre Estados Unidos e Irán intensificaba los temores inflacionarios, amenazando el crecimiento económico y reduciendo la demanda de metales industriales. Este punto muerto aumenta las probabilidades de interrupciones en el suministro y mayores costos energéticos, lo que incrementa la presión sobre los precios y podría ralentizar la actividad manufacturera. Ante la incertidumbre, los inversores están abandonando activos sensibles al crecimiento, como el cobre, para refugiarse en activos seguros.