📝 Resumen ejecutivo
Las acciones europeas se enfrentan a una desventaja estructural, al carecer de las megacorporaciones tecnológicas que impulsan el crecimiento del mercado estadounidense. El fragmentado marco regulatorio de la región y su menor apetito por el riesgo dificultan su capacidad para atraer capital de crecimiento, lo que provoca que el STOXX 600 se quede crónicamente rezagado con respecto al S&P 500. Sin una unión unificada de mercados de capitales, es probable que el mercado bursátil europeo continúe teniendo un rendimiento inferior al de sus homólogos globales.