📝 Resumen ejecutivo
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años se disparó a su nivel más alto desde 2007, impulsado por datos de inflación persistentes que alimentaron las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá una política monetaria restrictiva. Este repunte afectó negativamente a los precios de los bonos y sacudió los mercados bursátiles, con el S&P 500 ampliando sus pérdidas. Los analistas advierten que el aumento repentino del rendimiento podría provocar una reducción generalizada del riesgo en las carteras de inversión si la inflación se mantiene elevada.