📝 Resumen ejecutivo
La última amenaza de los hutíes al transporte marítimo comercial en el Mar Rojo apenas movió los precios del petróleo, ya que el tráfico a través de esta vía fluvial vital se ha reducido a niveles mínimos. Las compañías navieras han redirigido en gran medida sus rutas alrededor del Cabo de Buena Esperanza desde los ataques anteriores, dejando pocos barcos expuestos. La reacción moderada indica que los mercados ven las interrupciones del Mar Rojo como un lastre persistente pero ya descontado, lo que disminuye la prima de riesgo asociada a nuevos incidentes.