📝 Resumen ejecutivo
La Casa Blanca está centralizando la autoridad sobre $1 billón en subvenciones federales anuales, trasladando el poder de distribución de las agencias a los nombramientos políticos. La medida intensifica las batallas partidistas sobre el gasto y puede redirigir los flujos de financiación hacia las prioridades de la administración. Los mercados reaccionan a la incertidumbre sobre las aprobaciones de subvenciones retrasadas y la posible interrupción de los sectores que dependen de la financiación federal, lo que pesa sobre los rendimientos del Tesoro a corto plazo a medida que aumentan los flujos de seguridad.