📝 Resumen ejecutivo
El consumo de petróleo de China está cayendo más rápido de lo esperado, impulsado por un cambio estructural hacia los vehículos eléctricos y una desaceleración económica liderada por el sector inmobiliario. Esta caída desafía las suposiciones de una demanda china perpetuamente creciente y desplaza el equilibrio mundial del petróleo hacia un superávit. Las refinerías están reduciendo su producción y las importaciones de crudo se debilitan, enviando señales bajistas a los precios de referencia del crudo.