📝 Resumen ejecutivo
Los consumidores y las empresas europeos se enfrentan a un aumento de los costes de la energía y los alimentos, ya que la guerra en Irán interrumpe el suministro de petróleo crudo y los fenómenos meteorológicos extremos impulsados por el cambio climático reducen los rendimientos de las cosechas. Este doble shock de suministro está alimentando la inflación, erosionando el poder adquisitivo de los hogares y probablemente impulsando al BCE a mantener una política restrictiva, lo que a su vez amenaza el crecimiento de la eurozona y los beneficios empresariales.