📝 Resumen ejecutivo
La ola de calor sin precedentes en Europa interrumpe la actividad económica, tensiona las redes eléctricas y amenaza la producción agrícola. Las temperaturas extremas impulsan a los gobiernos y a las empresas a acelerar el gasto en adaptación, mientras que los inversores reevalúan la exposición al riesgo climático. Las materias primas como el trigo y el gas natural se enfrentan a desequilibrios entre la oferta y la demanda, y el euro podría debilitarse si el crecimiento se desacelera.