📝 Resumen ejecutivo
Precios sostenidos de $120/barril de crudo —impulsados por el prolongado conflicto de Irán— erosionan el gasto del consumidor, alimentan la inflación y presionan a los bancos centrales para que mantengan las tasas más altas. Las naciones importadoras de petróleo enfrentan déficits crecientes mientras que los países productores de energía obtienen ganancias inesperadas. Las previsiones del PIB se revisan a la baja mientras la economía global lidia con una crisis de costos energéticos que dura todo el año.