📝 Resumen ejecutivo
El rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años saltó a su nivel más alto desde 2025, superando los máximos de varios años a medida que un repunte en los precios del petróleo crudo alimentó las preocupaciones sobre una inflación persistente. La venta de bonos a corto plazo refleja una nueva valoración de las expectativas de las tasas de interés de la Reserva Federal, con los operadores apostando a que los elevados costos de la energía retrasarán la flexibilización de la política. El movimiento subraya la sensibilidad de los rendimientos iniciales a las presiones de precios impulsadas por las materias primas.