📝 Resumen ejecutivo
Los ataques sostenidos de Ucrania a las refinerías rusas han reducido la producción nacional de combustible, obligando a los ciudadanos a utilizar aplicaciones y redes de mercado negro para obtener gasolina y diésel. La escasez de suministro está tensando los mercados mundiales de crudo, ya que la capacidad de exportación de Rusia se reduce, elevando Brent y WTI por encima de niveles clave. La incapacidad de Moscú para reparar rápidamente la infraestructura dañada agrava la crisis energética, mientras que el rublo se debilita por las preocupaciones sobre el lastre económico.