📝 Resumen ejecutivo
El Secretario del Tesoro Scott Bessent rechazó las preocupaciones de que un aumento de $200 en los costos de la gasolina afecte materialmente el poder adquisitivo de los hogares estadounidenses. Los comentarios tienen como objetivo calmar los mercados en medio de los precios elevados de la energía, aunque minimizan el impacto en el gasto discrecional del consumidor. Los analistas siguen siendo cautelosos, señalando que los costos de combustible persistentemente altos podrían erosionar las ventas minoristas y eventualmente alimentar las expectativas de inflación.