📝 Resumen ejecutivo
Los inversores en bonos están aumentando sus apuestas a que una lectura del IPC de junio superior a la esperada impulsará a la Reserva Federal a cambiar de rumbo con respecto a su actual sesgo de flexibilización, elevando los rendimientos del Tesoro y el dólar, al tiempo que presiona a los activos de riesgo. El aumento previsto en los precios al consumidor, impulsado por el aumento de los costos de energía y vivienda, fortalece el caso de un giro agresivo ya en la reunión del FOMC de julio, con futuros de fondos federales que ahora fijan un precio del 40% de probabilidad de una subida de tipos para septiembre. El reposicionamiento ha enviado el rendimiento a 10 años por encima del 3,85% y ha ampliado la curva 2s10s a -80 puntos básicos.