📝 Resumen ejecutivo
El banco central turco mantuvo su tasa clave en 42.5% por tercer mes consecutivo, citando los riesgos de que los aumentos de energía y las interrupciones en el suministro impulsados por la guerra en Irán puedan reavivar la inflación. El mercado había descontado cierto alivio, y la decisión de mantener la tasa, junto con la inquietud geopolítica, envió la lira a un descenso del 1.2% a nuevos mínimos históricos frente al dólar. Las acciones de Estambul también cayeron, mientras que el petróleo se disparó por los temores de tránsito en el Estrecho de Ormuz.